La televisión a plazos en el banco

Acompañadme en esta película de terror en la que mi tía va al banco a solicitar unas transferencias bancarias y termina con una televisión que acaba siendo un contrato de tarjeta revolving con un interés de casi un 21%.

Me paso los días avisando a mi gente para tenga cuidado con fraudes de phising. Para tratar de evitar que pinchen por error en enlaces de mensajes que les llegan con pinta de legítimos y que acaben siendo un fraude simulando ser de la entidad bancaria.

Hoy voy a contar lo que sí ha hecho una sucursal bancaria. A ver si, en la medida de lo posible, puedo evitar que le suceda a más gente. 

Por dar un poco de contexto, la hermana de mi madre es una persona de 70 años que tiene que utilizar silla de ruedas en la calle y andador en casa porque en 1.999 le dio un infarto cerebral que dejó la mitad izquierda de su cuerpo afectado y el habla. Se la entiende, en cualquier caso. Habla más lento, con esfuerzo, pero se la entiende. 

Está perfectamente de la cabeza. Es una persona con un bagaje cultural amplio. Su formación, su trabajo hasta que le dio "el chungo" como lo llamamos, ahora jubilada, lectora compulsiva y cinéfila. Cuento esto porque dio lo mismo y se la hicieron igual. Así que tengo muchas sospechas de que este mismo paripé y escena, o similares, se la harán también, a cualquier tipo de cliente al que consideren que pueden colarle un gol,  estas personas con las que se cruzó mi tía.

Habitualmente mi tía hace sus trámites de manera autónoma. Sólo necesita su conexión a Internet y paciencia. Ella es capaz. Es admirable, de verdad. Y, en lo que no llega a nivel físico, tiene una persona de apoyo.

En esta ocasión tenía que ir de manera presencial al banco para que le echaran una mano con unas transferencias y allí se va el jueves.  

Cuando llegó, le dijo la persona que la atendió que eran muchas, que no podía hacérselas, que ese día tenían que "vender televisiones" y no tenía tiempo. 

He de decir, primero, que iba con cita previa de 4 días de antelación avisando de lo que necesitaba. 

Y, segundo, que las transferencias eran al mismo sitio y por la misma cuantía. Sólo cambiaba un número de referencia que, además, era correlativo. 

Creo que, de haber podido hacérselas yo, hubiera tardado unos 20 minutos, tirando por lo alto. Pero bueno, ya no entro en la forma de hacer su trabajo de cada cual, ni en el tiempo que les lleva. En lo que sí entro, es en si son o no atribuciones de un banco dar soporte a un cliente para prestar ese servicio. ¿Banco y transferencias? Yo diría que sí.

Porque mi tía tiene su conexión a Internet y nunca va al banco a pedir nada porque se vale ella con su mano derecha en el ratón y su dedo índice derecho en el teclado, como puede y a una mano, a su ritmo, con paciencia. Pero hay personas que ni saben, ni pueden y necesitan que les presten el servicio presencial siempre. A ver si se ponen las pilas de una vez los bancos para ser realmente inclusivos.

Después de una escena surrealista en la que el director de la sucursal lanza sobre la mesa los papeles de las transferencias tan ordenaditos que llevaba mi tía y dice que no tienen tiempo para eso, que ese día tienen que vender televisiones. 

Y otra escena en que la trabajadora que atiende a mi tía le dice que, si compran la televisión, igual el director le permite hacer las transferencias, mi tía dice que sí a la televisión porque necesita hacer las transferencias. 

Y el banco se queda sus papeles para hacerlas en un rato por la tarde. Se ve que sí podían, después de todo. 

Cuando ya se van y les dice que no necesita, ni quiere la televisión, le sugieren que la venda en ebay. Pero que no vale echarse para atrás y que si lo hace, sólo puede arrepentirse ese día. 

Recuerdo que se han quedado los papeles para hacerle las transferencias por la tarde. Es decir, si te rajas de la tele sólo puedes hoy. Eso sí, tú tranqui que yo me quedo los datos para hacerte la transferencia esta tarde que, además, sé que tienen que hacerse hoy por un tema de plazo.

De esto me entero luego, cuando me manda un audio casi llorando de rabia e impotencia la persona que asiste a mi tía para contarme lo que les ha pasado. Llamo a mi tía para decirle que no se preocupe, que no se agobie, que escribo yo a primera hora al director anticipando que va a desistir de la compra de la televisión. Que todo consumidor tiene derecho a desistir, sin más explicación, de una compra en un plazo máximo de 14 días por mucho que la hubieran dicho que sólo podía arrepentirse ese día. Y que me vaya localizando el contrato de la televisión que le hayan dado.

Escribo al día siguiente, viernes por la mañana, al director anticipando que mi tía va a desistir del contrato de la televisión para que se ahorren el envío del paquete. También le pido que me explique qué ha pasado, por si ha habido algún malentendido, porque yo estoy alucinada. Nunca me ha contestado.

Cuando termino de trabajar el viernes veo que mi tía me ha reenviado un email con el contrato que le ha llegado a su correo, donde me pone ella "lo de la tele" y, cuando lo abro, imagino que está tirando de ironía porque alucino en colorinchis al ver el contrato.

Llamo a mi tía y pregunto, "¿pero tú sabías que era esto el producto que te vendieron?". 

Me explica que no, que lo que se llevó en mano fue un papel con el modelo de la televisión adquirida, las pulgadas y los plazos de pago. Me mandan las fotos del papel en cuestión. Pone el precio total de la televisión, pulgadas y las cómodas cuotas para su pago a plazos.

El contrato que me ha reenviado mi tía es, sin embargo, un "Crédito de pago aplazado tarjeta revolving". 

En una primera diagonal veo que es un crédito de 3.000 euros al 20,98% de interés sobre los pagos aplazados. 

Mando un mensaje al grupo de mis primos para decirles que estoy flipando en colores con lo que le han intentado colar a Marisa y en cuanto leen lo de "revolving" me empiezan a mandar audios diciéndome:

- Aléjala de ahí, por dios, sácala de ese contrato - ellos

- Que sí, coño, que estoy en ello, no me achuchéis - yo. 

Una de las cosas que hemos reflexionado es si esta gente del banco asumió que mi tía no tendría una red de apoyo, de su gente que la queremos. Una de las cosas que más congoja e indignación nos ha causado es a cuánta gente le harán esto y que no tienen ese apoyo.

Le comento el flipe a mi papá y veo la cara de susto que pone también cuando me oye decir "revolving". Y lo mismo, "sácala de ahí. Ya mismo". 

Lo confieso, yo a veces estoy en mi mundo de Yupi, y esto del "revolving" no lo había oído en mi vida. 

Pero entonces, ¿dónde está la televisión?

Cuando comento el flipe del producto con mi Barbas-fav, me dice que la televisión, seguramente, estará cargada contra la tarjeta asociada al crédito. 

Y ayer, cuando me siento con mi tía a ver qué narices le han vendido, efectivamente, ahí está: una tarjeta de crédito nueva y un cargo único contra la tarjeta asociada al crédito, a devolver en cómodos plazos pagaderos a partir del 1 de junio. 

El modelo de televisión, ese que le sugirieron a mi tía en el banco que vendiera luego por ebay si no la quería, vale unos 700 euros dependiendo de la tienda. Porque de tarjetas revolving no tengo ni idea, pero en buscar comparativas de precio de tecnología tengo habilidades avanzadas.

El cargo único en la tarjeta está cerca de los 1.100 euros. 

Y me puse a estudiar un poco de qué va esto de las tarjetas revolving. Aquí una explicación muy clara que encontré (el subrayado es mío):

En este sentido funciona como una tarjeta de crédito, pero la diferencia radica en que el usuario de una tarjeta revolving puede aplazar la devolución del dinero en lugar de pagar en la fecha de liquidación, como si de un crédito al consumo se tratase.
Así, los pagos se realizarán según las cuotas pactadas, a las que se aplicarán los intereses remuneratorios correspondientes.

Las tarjetas revolving también permiten devolver la totalidad del crédito a mes vencido y en este caso funcionarían como una tarjeta de crédito al uso. 

La cuestión es que esta forma de pago no devenga intereses, por lo que los bancos no suelen promocionarla e intentan de forma más o menos transparente que el pago se aplace para poder cobrar intereses.


Y ahí está todo el truco, en que meten la televisión con su pago aplazado para asegurarse de que pueden cobrar los intereses. Patada y pum: Gol por la escuadra. 

Pues bien, todo consumidor tiene derecho a desistir de la compra de un producto en el plazo máximo de 14 días sin dar explicación o justificación alguna. 

Lo pone en el contrato del revolving este también, claro. 

Conseguir hacerlo online nos supuso pasar por las 12 pruebas de Asterix porque, si bien el contrato especifica los teóricos pasos, no es tan sencillo. Y de nuevo, de revolving no tengo ni idea, pero de usabilidad en sitios web, tengo más idea. 

Entre otras cosas, porque el número de contrato no estaba en el .pdf adjunto que le mandaron por email a mi tía, sino en las condiciones particulares del contrato que estaban en el buzón de notificaciones online del banco donde se nos ocurrió mirar luego. 

Hay que localizar el número de contrato, especificar el tipo de producto (tarjeta, en este caso) y rellenar el formulario explicando el motivo del desistimiento. 

Que conste que no hace falta motivo para desistir de una compra, insisto. Es un derecho sin necesidad de ser justificado.

Así es que, si algún familiar os viene diciendo que le han vendido una televisión o cualquier electrodoméstico a plazos en el banco, sospechad muy fuerte.  

Cuando en el sucursal se enteraron el viernes de la intención de desistir de la "televisión", no fueron precisamente amables. De hecho, llamaron por teléfono a la persona de apoyo de mi tía para insultarlas a ambas y amenazaron con cancelar las transferencias porque ellos sí las habían realizado pero mi tía había desistido del producto. 

Otra cosa que hizo mi tía es rechazar la entrega de la televisión, porque intentaron eviarla ayer (sábado 30/04), a pesar de que los SMS de "le enviaremos su pedido" indicaban que no llegaría hasta el día 3 de mayo. 

No digo el banco porque es un producto, el de las revolving, que he visto que tienen muchas otras entidades financieras. Y, evidentemente,  mi tía ha presentado una reclamación interna en el propio banco en vista de toda esta situación. 

Espero que pueda servirle esto a alguien. 


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