miércoles, 26 de junio de 2013

Las tres pruebas para ser un gran pirata

Si eres una víctima de los 80 has jugado al Monkey Island y sabes que, para convertirse en un gran pirata, hay que superar tres pruebas. El arte del robo, el dominio de la espada y la búsqueda de tesoros.
Si te has enfrentado alguna vez a la implantación de la normativa de protección de datos en tu empresa ya sabes qué es lo de pasar las tres pruebas para convertirse en pirata. Lo que no quieres es a tipos como Guybrush tratando de ser piratas a tu costa. Y, llega un punto, en que tú no eres como los tres grandes piratas y, cuando te viene alguien así, diciendo “quiero ser pirata”, lo que te pide el cuerpo es evitar que lo consiga. Porque, además, el ídolo que quiere robar, es el tuyo.
Lo primero que querrá hacer es robarte tu idolo de múltiples brazos. Es decir, tratará de poner en entredicho la integridad de los datos de carácter personal contenidos en los ficheros de los que es titular tu empresa. Es tu misión garantizar que dichos datos se almacenan con unas medidas técnicas adecuadas para garantizar que no se pierden, no se alteran y, sobre todo, que Guybrush no las roba.
En segundo lugar, tienes que evitar que gane al Sword Master. Así que, aún cuando consiga entrenarse y conseguir destreza suficiente con la espada, tu misión es evitar que llegue siquiera a la casa del Sword Master (en el metaverso hay un spin-off donde el juego es así). La ubicación de la casa del Sword Master es el secreto mejor guardado. Garantizando la confidencialidad de la ubicación de la casa evitarás que la gane porque no podrá ni enfrentarse a ella. Igual que garantizando la confidencialidad de los datos contenidos en los ficheros, evitarás que tenga acceso a los mismos quien no deba.
En tercer y último lugar, la búsqueda del tesoro. No te interesa que Guybrush encuentre el tesoro de Mêlée Island pero tampoco quieres fastidiar a tus camaradas, grandes piratas todos ellos, que se han ganado el derecho desde hace años a buscar y encontrar el tesoro. A ver si te vas a poner tan terco en evitar que Guybrush encuentre el tesoro, que perjudicas la disponibilidad del tesoro a tus camaradas. Tienes que encontrar un equilibrio. Igual que tienes que encontrar un equilibrio para que, todos los trabajadores de tu empresa, tengan acceso a aquellos datos de carácter personal que necesitan para llevar a cabo las funciones propias de su puesto de trabajo.

Una vez implantas unas medidas técnicas de seguridad, encontrando un equilibrio adecuado entre la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de los datos de carácter personal, eres un gran pirata y te has ganado tu grog. A tu salud!!